La criba de materias primas se puede realizar al comienzo del proceso o tras el peletizado y granulado y tiene como objetivo la separación de tamaños, eliminar los finos, mejorar la calidad del producto y reducir el polvo. Al cribar primero las materias primas, se optimiza el proceso de molienda, se ahorra energía y se reduce el desgaste del equipo. Diseñados para soportar incluso las condiciones de producción más desafiantes, este sistema brinda alta confiabilidad.
Gama de cribas: SEL: para materias primas, separa tamaños de 2 a 30 mm, capacidades de 10 a 100 t/h, eficiencia en condiciones extremas.
G-Sizer: para el tamizado de pellets y granulados, interiores de 0,5 a 2 metros, capacidades de 5 a 40 t/h, ideal para diversas aplicaciones de procesamiento de piensos.
Medidor de temperatura y humedad con sonda